Hoy despedimos a Capricornio. El Sol está en el grado 29 del signo, marcando el último día de esta temporada zodiacal, y su energía se siente con fuerza. La rueda zodiacal, con sus 360 grados divididos en 12 signos, asigna 30 grados a cada uno. Durante casi 30 días, el Sol transita por un signo, pero su último día tiene un matiz especial.
El grado 29 es conocido como un grado kármico. Es el momento en que el Sol comienza a despedirse de la energía del signo que ha ocupado, preparándose para abrazar al siguiente. Es como si Capricornio, después de un mes guiándonos con su energía de disciplina, ambición y estructura, se quitara su ropa característica para ceder el escenario a Acuario, el signo de la innovación y el cambio.
Sin embargo, el grado 29 no se marcha sin dejar huella. Este grado es un punto de manifestación intensa, donde el karma asociado al signo se hace presente, dándonos una última oportunidad de enfrentarnos, aprender y resolver aspectos relacionados con su energía. Para bien o para mal, aquello que Capricornio simboliza —responsabilidad, logros, límites— puede hacerse evidente en nuestras vidas.
Hoy, en este último día de Capricornio, me encuentro escribiendo estas líneas. Es un acto simbólico dentro de un plan a largo plazo que recién he puesto en marcha, algo muy propio de la energía capricorniana. Mi signo.